0805 | SpeakoFlow, Karve, Finyuus y Domo: herramientas de IA y APIs

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Clara Vega:Hola, bienvenidos a Product Hunt diario.

Este episodio es producido por Bri. Bri usa tecnología avanzada de IA para convertir los feeds que te importan en podcasts pensados para escuchar. Puedes escribirnos a hi@bri.so.

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Clara Vega: Hola, bienvenidos a Product Hunt diario. Soy Clara Vega, y hoy está conmigo Mateo Ruiz. Este es Bri, tu podcast sobre lo mejor del día en Product Hunt.

Mateo Ruiz: Así es, Clara. Hoy tenemos un repaso variado: herramientas para el escritorio, agentes de IA para tu día a día, y hasta un par de lanzamientos de la comunidad.

Clara Vega: Exacto. Hablaremos de un asistente de voz local y de código abierto, de un cliente de API nativo para Windows, y de una plataforma para gobernar flujos de IA durables.

Mateo Ruiz: Y también de un agente de calendario familiar al que se le escribe por mensaje de texto, un asistente ejecutivo proactivo para fundadores, y una actualización mayor de una plataforma de feature flags.

Clara Vega: Sin olvidar una capa de memoria para IA, un servicio para entregar archivos grandes, y un contador de vídeos cortos disponible para Android. Vamos con ello.

Clara Vega: Empecemos con SpeakoFlow, un asistente de voz que promete llevarte el dictado a cualquier aplicación del escritorio. Es gratuito, de código abierto, y funciona en Windows, macOS y Linux. La idea, según su creador Abhishek, empezó como una herramienta simple para dictar mientras estudiaba, y en unos tres meses se convirtió en lo que él llama una capa de voz sobre todo el escritorio.

Mateo Ruiz: O sea, no solo para escribir notas, sino para usar la voz dentro de tu correo, tu editor, tu chat o incluso la terminal, sin importar qué aplicación estés usando. Está construido sobre un proyecto anterior llamado Handy, y le añadieron la visión de pantalla, la traducción y la memoria. Eso sí, hay que tomar estas descripciones con cautela: es un proyecto que lleva una sola persona, está en fase temprana, y la única reacción de la comunidad hasta ahora fue un comentario escueto de que se ve interesante.

Clara Vega: Las funciones concretas sí están bien definidas. Puedes dictar en cualquier aplicación con un atajo de teclado, y hay un comando llamado Hey Flow que genera respuestas, correos o mensajes y deja el resultado pegado justo donde estás escribiendo. Atención a un detalle: no es una palabra de activación permanente, porque la herramienta no escucha hasta que empiezas a dictar. También traduce mientras hablas a inglés, con español, hindi, francés y japonés citados en la web, y puedes elegir el tono del dictado, por ejemplo profesional o conciso.

Mateo Ruiz: Y para la privacidad, el punto importante: la transcripción se ejecuta siempre en tu propia máquina, localmente, y la web afirma que no hay telemetría. Tiene además un asistente en un panel flotante que responde por voz, el reconocimiento de pantalla donde tú decides cuándo mira, y una memoria y perfiles opcionales, que vienen desactivados por defecto. En resumen, una propuesta atractiva de dictado por voz de escritorio, con la salvedad de que hablamos de una promesa de su creador en un proyecto aún muy joven.

Clara Vega: Pasamos ahora a Karve, un cliente de API nativo para Windows, que construye su propuesta alrededor de archivos.http. Su creador, un desarrollador en solitario, partió de una molestia muy concreta: sus peticiones ya vivían como archivos.http, que es el formato que usan herramientas como Visual Studio o la extensión REST Client de VS Code, pero estaban repartidas entre repositorios, sin un espacio de trabajo común, solo con un runner integrado en cada editor.

Mateo Ruiz: La clave diferencial es que Karve no importa tus peticiones a una base de datos propia. Al contrario, organiza los archivos.http o.rest que tú ya tienes, desde cualquier repositorio y sin moverlos, así que siguen funcionando con Git, con sus diferencias, sus ramas y su historial de revisión. Es una aplicación nativa para Windows 10 y 11, en versiones de 64 bits y ARM64, sin Electron y sin nube. El fabricante declara que arranca en frío en menos de dos segundos y que tus peticiones nunca salen de tu PC.

Clara Vega: Además trae un servidor MCP integrado, apagado por defecto y solo en localhost, para que herramientas como Claude Code puedan encontrar, ejecutar, corregir y crear peticiones. Un detalle de privacidad importante: ese agente solo ve el texto con los marcadores de lugar, nunca las URLs resueltas, ni los valores de entorno, ni el historial guardado.

Mateo Ruiz: En cuanto al precio, es una compra única de lanzamiento a 29,99 dólares, con precio regular de 39,99, y un descuento del 25 por ciento disponible hasta el primero de septiembre. Regalan una prueba gratuita de 15 días, sin cuenta, sin suscripción y sin peticiones medidas, y los updates de la serie 1.x y el MCP están incluidos. La comparación con las suscripciones anuales de otras herramientas es clara: apuestan por pagar una vez y que los archivos sigan siendo tuyos.

Clara Vega: El tercer proyecto es Finyuus, una plataforma centrada en el código para construir, ejecutar y gobernar flujos de inteligencia artificial duraderos. Su creador explica que la construyó después de mantener prompts de sistema de 300 líneas mezclados con el código de una aplicación de iPhone, donde cualquier cambio pequeño exigía reconstruir y redesplegar toda la app. Su propuesta es separar la lógica de la IA del código de la aplicación, con el mismo espíritu con el que SQL separó la lógica de datos.

Mateo Ruiz: La herramienta introduce un lenguaje de dominio pequeño, basado en indentación, para componer agentes, herramientas, guardas, aprobaciones humanas, operaciones con datos estructurados y flujos de trabajo anidados. Todo se ejecuta sobre Temporal, con reintentos, cancelación y capacidad de reproducir la ejecución, y usa Langfuse para trazabilidad y reporte de costos, con un panel donde autoras, ejecutas y revisas los flujos.

Clara Vega: Un punto que destacan sus defensores: al guardar los flujos como texto plano, tienes historial Git, pull requests y diferencias legibles, algo que el autor dice que los constructores visuales pierden a escala. Es código abierto con licencia Apache 2.0, y corre localmente con Docker, usando Temporal, ClickHouse, MinIO o S3, Langfuse y Redis. Necesitas Node.js 22 o superior, pnpm 10, Docker Desktop y al menos una clave de API de OpenAI o Anthropic.

Mateo Ruiz: La comunidad deja evidencia mixta. Un comentarista dice que mantener los flujos como texto, con diferencias Git y revisión por pull requests, es su parte favorita. Otro considera que la durabilidad y el grafo de ejecución con diferencias son la parte genuinamente útil y un hueco real en muchas herramientas de cadenas de prompts, pero cuestiona la necesidad del nuevo lenguaje de dominio, porque considera que complica la curva de aprendizaje.

Clara Vega: Cerramos con Domo, un agente de calendario familiar al que le escribes por SMS o por iMessage. Presentado por el creador de un proyecto llamado Watch Me Pivot, Domo tiene su propio número de teléfono: la familia le escribe frases como añade dentista el jueves a las tres, o cuándo es el recital, y él mantiene un panel de pared siempre encendido con la agenda de hoy y de la semana. Su creador explica que los planes familiares suelen vivir en una aplicación que nadie abre, así que aquí no hay app, ni login, ni una nueva bandeja de entrada.

Mateo Ruiz: Lo distintivo es cómo está construido. Usa la herramienta nativa de Claude Code y corre sobre la suscripción a Claude que ya existía, sin clave de API ni facturación por token. Y aprovecha el conector de Google Calendar actual, sin crear un calendario nuevo. Para instalarlo, entregas una guía a un agente de codificación, como Claude Code, Codex o el CLI de Gemini, y solo haces dos pasos manuales: un inicio de sesión en el navegador para conectar el calendario y un texto de activación de iMessage.

Clara Vega: El creador lo describe como un patrón tanto como un producto, porque puedes cambiarle el propósito y construir tu propio agente. Hay demos en vivo: el panel se puede ver en Twitch, puedes responderle a Domo en su hilo de Product Hunt o mencionarlo en X, y los creadores invitan a compartir personalizaciones en su Discord.

Mateo Ruiz: Y hay una evidencia interesante de la comunidad: un usuario que se define como poco técnico reportó haber instalado todo en unos 30 minutos, y lo comparó con sus intentos previos con atajos, Notion y otras herramientas. Así que la gran promesa de Domo es llevar la agenda familiar a algo tan sencillo como mandar un mensaje de texto, sin añadir una aplicación más a tu vida.

Clara Vega: Empecemos por el lanzamiento más llamativo de esta tanda: Hey Noah, un asistente ejecutivo de IA pensado para fundadores. La tesis del equipo es bastante clara: mientras que Claude conversa contigo, Noah conversa con tu red. Es un asistente autónomo que gestiona tu calendario, tus relaciones y tus seguimientos a través de email, SMS y WhatsApp, con un diseño pensado ante todo para el SMS. La idea es que no tienes que instalar una app nueva: se le escribe igual que le escribirías a un asistente humano.

Mateo Ruiz: El fundador, Ashish, cuenta que pasó catorce años haciendo crecer una empresa de cien millones de dólares de ingresos con cuarenta y siete clientes Fortune 500, y que convirtió en producto el manual de trabajo de su propia asistente ejecutiva. El equipo es de ocho personas en Palo Alto y está bootstrapped, financiado sin inversores externos.

Clara Vega: Y las capacidades concretas dan una buena idea de lo que significa eso en el día a día. Por ejemplo, le escribes "café con Sarah el jueves" y Noah se encarga de negociar el horario, confirmar y enviar la invitación. Puedes copiarlo en un email y lee enlaces de Calendly. Se conecta a tu calendario, y también a herramientas como Granola, Notion, Google Drive y Slack, para publicar resúmenes y los siguientes pasos. Y antes de cada reunión te manda un briefing con quién vas a ver, qué han financiado y cuál fue tu última interacción.

Mateo Ruiz: El responsable de producto añade más casos de uso: cargar eventos desde una foto del calendario escolar, coordinar entre husos horarios o reservar mesa por teléfono. Y sobre el uso real, hay evidencias atribuidas: un asesor que tiene más de diez llamadas diarias dice que lo usa desde hace meses. Un usuario con ocho reuniones al día y equipo repartido en dos zonas horarias valora el enfoque de SMS. Un CEO de una empresa de ochenta millones de dólares de ingresos lo sitúa entre sus nueve favoritos de SMS. Y una usuaria temprana cuenta que Noah le preguntó si quería flores por San Valentín y le gestionó la entrega.

Clara Vega: Pasamos a GrowthBook, que ha presentado la versión 5.0 como una actualización mayor de su plataforma de flags de funcionalidad, experimentación y analítica de producto. Según el equipo, pasaron el último año reconstruyendo casi toda la plataforma. Su anterior lanzamiento grande, la versión 4, fue hace un año, así que este es un salto considerable.

Mateo Ruiz: La versión se describe como nativa de IA y nativa del almacén de datos, y la apuesta es unir flags, experimentos y analítica en un mismo sitio. La analítica se construye directamente sobre tu almacén de datos y sobre las mismas métricas que ya usan tus experimentos, para que todo mire hacia la misma fuente.

Clara Vega: Entre las capacidades anunciadas hay varias pensadas para quitarle trabajo a los equipos. Un editor visual con IA permite crear experimentos sin escribir código, directamente en el navegador, con generación de imágenes y soporte para Figma. La idea es que los equipos de crecimiento puedan publicar tests sin esperar a un ingeniero. Además trae veinticinco skills de código abierto con los que los agentes pueden crear flags y borradores de experimentos, y un asistente de IA dentro de la propia app.

Mateo Ruiz: Y hay cambios más allá de la IA. La analítica de producto sale de beta y queda disponible de forma general, con funnels, paneles componibles y meta-análisis de experimentos. Añaden también gobernanza de flags con barreras personalizables, consultas más rápidas y un flujo de experimentos más simple, con unos veinte campos de formulario menos. El despliegue es semanal y por áreas: primero los agentes con una CLI que cubre toda la API, luego el editor visual, la analítica, la gobernanza y, por último, experimentos más rápidos con inicios programados y consultas más baratas. La intención declarada es que humanos y agentes compartan un mismo lugar para pasar de idea a experimento a conclusión, con menos traspasos entre herramientas.

Clara Vega: El siguiente lanzamiento es Atlaso, y se presenta como una "capa de memoria para IA": una memoria persistente y compartida que, según su sitio, herramientas como Claude Code, Cursor, Codex, Claude Desktop, OpenCode y Antigravity leen y escriben de forma automática. ChatGPT y Meta AI aparecen listados como "pronto".

Mateo Ruiz: Y el problema que declara resolver es muy reconocible: cada sesión de IA empieza de cero, y el contexto que aprendes en una herramienta queda atrapado en ella. Además, los sistemas que recuerdan tienden a acumularlo todo, con duplicados, tareas muertas y hechos que ya cambiaste, hasta que el recuerdo se entierra en ruido. El público objetivo es quien alterna entre varias herramientas de IA y termina reexplicando el mismo contexto una y otra vez.

Clara Vega: El mecanismo, según los materiales del lanzamiento, es automático. Mientras trabajas va capturando decisiones, advertencias e hilos abiertos, y asegura que los secretos se eliminan antes de almacenar nada. Antes de cada turno recuerda de forma automática, buscando tanto por palabras clave como por significado, e inyecta esas notas antes de que el modelo vea tu prompt. El panel muestra además un umbral de relevancia de cero con cinco, por debajo del cual no se inyecta nada. Y distingue entre memoria global y memoria por proyecto.

Mateo Ruiz: También hay una función llamada Ambient Memory, que según el fundador, de nombre Ashish, es "dar a la IA un subconsciente": presenta una orientación breve desde tu propia memoria antes de que empieces a escribir. Eso sí, el lema "orienta, nunca inventa" es una afirmación del fabricante, no un resultado verificado. Ashish dice que corrieron sus propios benchmarks de memoria y que su enfoque se sostuvo mejor que el de otros sistemas, pero es autoevaluación, no una prueba independiente.

Clara Vega: Cerramos con FileFlippers, presentado en Product Hunt y acompañado de un comentario de su propio creador. Es un servicio de entrega de archivos grandes pensado para freelancers y estudios, concretamente para creativos que envían archivos pesados y quieren cobrar antes de entregar.

Mateo Ruiz: La propuesta central es la entrega con pago integrado. El cliente ve vistas previas con marca de agua, pero los archivos finales permanecen bloqueados hasta que paga. Así dejas de perseguir facturas y evitas entregar el trabajo por confianza. Además promete páginas de entrega con tu logo, tus colores y tus tipografías, en lugar de un enlace genérico lleno de anuncios.

Clara Vega: La diferencia frente a opciones existentes es que combina en un mismo sitio el envío de archivos grandes, las páginas con tu propia marca, el cobro en la descarga, la conversión y la mejora con IA. El creador explica en el hilo que lleva más de quince años enviando archivos y que el proceso siempre le resultó aburrido y algo molesto; quería arreglar la parte del archivo y la del cobro puntual. Cuenta que empezó como una idea simple de enviar un archivo grande sin dolor, y ahora incluye transferencias, conversión de formato y mejora o escalado con IA para imágenes y vídeo.

Mateo Ruiz: En cuanto a las capacidades concretas, según el sitio web ofrece conversión entre más de cincuenta formatos, incluyendo documentos, vídeo, audio, vectores y fuentes. Las transferencias van por fragmentos con pausa y reanudación reales: si se cae el wifi o se cierra la pestaña, la subida continúa justo donde se quedó. Y hay escaneo de malware en la subida, con una exención por tamaño para los archivos de vídeo y audio. En resumen, es un servicio que apunta a que el envío de archivos pesados y el cobro deje de ser ese paso incómodo del trabajo creativo.

Clara Vega: Hay una nueva app para Android que ataca el problema del scroll infinito desde un ángulo distinto. Se llama ScrollToll, y en lugar de medir el tiempo que pasas en cortos, cuenta cada vídeo que ves, ya sean Reels, Shorts o TikToks. Y cuando llegas a tu límite diario, bloquea el feed. La idea de fondo, en palabras de su autor: los minutos son abstractos; el número de vídeos no lo es.

Mateo Ruiz: Y lo interesante es que el bloqueo no es una pantalla de "pulsa para continuar". Al llegar al límite, una superposición cubre el feed y no hay botón de posponer. Para seguir viendo, tienes que completar antes un ejercicio guiado de respiración, la técnica llamada box-breaking. El creador, Chandan Gepala, un desarrollador en solitario desde India, dice que lo construyó porque todas las apps de control de pantalla le fallaban: le advertían que llevaba 90 minutos en Instagram, tocaba "ignorar" y seguía. El tiempo no le resultaba real, así que decidió contar vídeos.

Clara Vega: ¿Y funciona el truco de la respiración?

Mateo Ruiz: Según el propio autor, la mayoría cierra la app en ese punto, y dice que ese es el objetivo. Sobre el funcionamiento técnico, ScrollToll usa el servicio de accesibilidad de Android y solo detecta gestos de deslizamiento en las apps que eliges. Afirma que no lee contenido ni pulsaciones, y que todo queda local en el dispositivo. En X la promociona con lemas como "Tu feed no tiene fin. ScrollToll le pone uno" o "Scroll Less, Stroll More!". Y la enmarca como pasar de una vitamina a un analgésico: su proyecto anterior, KwizzEase, era más vitamina y no funcionó; ScrollToll es el analgésico.

Clara Vega: ¿Y cómo se consigue? La capa gratuita cubre una app de tu elección para siempre, y Premium desbloquea todas, con 60 días de prueba gratis usando el código THANKYOU. El propio creador pide opinión sobre si esa fricción de la respiración es la correcta, o si debería ser mayor: admite que dudó con eso.

Mateo Ruiz: Y con eso cerramos nuestro repaso de hoy. Hemos visto mucho terreno: desde asistentes de voz locales pensados para tu privacidad, hasta plataformas de flujos de IA durables y herramientas para gestionar tus características con GrowthBook cinco punto cero.

Clara Vega: También pasamos por agentes útiles para el día a día, como Domo para tu calendario familiar, sin olvidar memorias compartidas para tus agentes con Atlaso, y el único lanzamiento con material sólido de esta lista: FileFlippers, para enviar archivos grandes.

Mateo Ruiz: Y mencionamos hasta un contador de vídeos cortos en Android. En serio, con todo lo que hay, nunca falta algo nuevo que probar.

Clara Vega: Gracias por acompañarnos. Nos escuchamos en el próximo episodio. ¡Hasta luego!